No todas las personas sufren las consecuencias de la guerra contra las drogas de la misma manera.
Son las poblaciones más vulnerables las que conocen la peor cara del prohibicionismo: las comunidades empobrecidas, las mujeres y los jóvenes. Las políticas punitivas dicen combatir un gran flagelo, pero en realidad persiguen y castigan a los eslabones más débiles de la cadena del narcotráfico y del fenómeno de las drogas.
Población civil asesinada
Más de 400,000 homicidios acumulados desde 2006, con una violencia concentrada en el 45% de los casos en cinco estados (Guanajuato, Baja California, Chihuahua, Michoacán y Estado de México).
Personas desaparecidas
Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, México tiene alrededor de 132,500–134,300 personas desaparecidas. La organización Red Lupa contabiliza 134,257 casos.
Mujeres asesinadas y desaparecidas
Un promedio de once mujeres asesinadas al día. Esta cifra, al igual que las desapariciones, va en aumento. La violencia machista se entrelaza con el control territorial del narco (feminicidios, trata, violencia sexual como arma).
Mujeres encarceladas
El 49% de las mujeres presas en México lo está por delitos ligados al narcotráfico, generalmente como el eslabón más débil de la cadena, con perfiles de pobreza y rezago educativo. Reciben penas desproporcionadas frente a su nivel real de participación.
Comunidades indígenas
En zonas como la Sierra Tarahumara, regiones ya de por sí históricamente marginadas y con escasa presencia estatal, los pueblos originarios han sido desplazados por los estragos del crimen organizado.
Campesinos cultivadores
Cientos de miles de familias en zonas pobres y aisladas de Guerrero, Sinaloa, Chihuahua, Durango, Nayarit, Jalisco, Michoacán y Oaxaca, dependen del cultivo ilícito de amapola o marihuana y son utilizadas por el crimen organizado y perseguidas por el Estado.
Jóvenes reclutados forzosamente
Adolescentes y jóvenes, sobre todo en zonas rurales e indígenas, son reclutados a la fuerza por grupos criminales, muchas veces bajo amenaza a sus familias.
Personas desplazadas internamente
Desde 2007, el desplazamiento forzado se ha vuelto una forma de control poblacional. Esto ha golpeado con fuerza a las mujeres, personas indígenas, campesinas y afrodescendientes, quienes enfrentan violencias específicas en su lugar de origen.
Migrantes y personas extranjeras
Migrantes en tránsito y algunos residentes extranjeros han sido víctimas de desaparición forzada y de uso forzado como “mulas” para el trasiego de droga.
Familias buscadoras
Madres y colectivos que buscan a sus familiares desaparecidos con escaso respaldo estatal, se encuentran a menudo bajo amenaza por su labor.
Fuerzas de seguridad
México superó los 200 policías asesinados solo en 2026, con Jalisco a la cabeza.
Periodistas y defensores de derechos humanos
Reporteros Sin Fronteras reporta alrededor de 1,300 periodistas asesinados desde 2006.
Consumidores de drogas criminalizados
Personas detenidas por posesión simple, que terminan en el sistema penal en vez de recibir atención de la salud pública. También sufren discriminación y exclusión.
Los que más sufren en la guerra contra las drogas
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La guerra contra las drogas: Amenazar a los jóvenes en lugar de protegerlos
México Unido Contra la Delincuencia
Balance 2025
Reporteros Sin Fronteras