En los últimos años, la demanda de metanfetamina en México se ha convertido en un problema de salud pública.
Entre 2016 y 2025, la cantidad de mexicanos que han usado este tipo de estimulantes ha aumentado de 743,000 a 1,375,000. Este auge ha causado que las admisiones a salas de emergencia vinculadas a estimulantes distintos de la cocaína —incluida la metanfetamina— aumentaron siete veces en el mismo periodo. La sustancia ya desplazó al alcohol como la principal droga por la que las personas buscan atención médica. Ignorar esta conversación —o abordarla únicamente desde la persecución penal en vez de la salud pública— significa dejar sin atención a un número creciente de personas justo cuando más la necesitan. La metanfetamina en México es una realidad que debemos.